El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) se estableció en 1989 como respuesta a la creciente interdependencia entre las economías de Asia y el Pacífico. En sus inicios APEC representaba un Foro de diálogo informal, y desde entonces se ha convertido en el principal mecanismo regional para promover el libre comercio y la cooperación económica. La meta de APEC es lograr avanzar hacia una economía dinámica con un sentido de comunidad, es un foro consultivo intergubernamental de carácter no institucional, en el cual se discuten temas de cooperación regional económica
Nuestro país pertenece a este Foro desde el año 1994, siendo el hito más importantes después de 10 años de pertenecer a este mecanismo, la organización de la Reunión realizada en octubre del año recién pasado, donde todos los países miembros hicieron de Chile el foco de atención mundial.
A continuación se desarrollará un extenso y exhaustivo estudio de países como Estados Unidos, con una de la más importante economía a nivel mundial con el cual además tenemos un Tratado de Libre Comercio, por lo que nos hace un socio con preferencia en lo que a comercio internacional se refiere.
Además se estudiará también la economía de México, país muy importante de acuerdo a la cercanía que tiene con Estado Unidos, y también interesante desde el punto de vista que su balanza comercial esta cargada hacia el lado de las importaciones, razón por la cual Chile podría tener oportunidades de ingresar sus productos a exportar.
También se mostrará en que esta la economía de nuestro país y si ser miembro del APEC nos ha favorecido en nuestras pretenciones para con el Comercio Internacional.
Por último se mostrará a través de un análisis FODA de una empresa que desea incursionar en el comercio internacional, dedicada a la producción de aceitunas.
ORIGEN DE LA APEC
En la década de los ochenta, la Comunidad Europea anunció la creación de un mercado único para la región, proceso que culminó en 1992 con el Tratado de Maastricht. Por otra parte, en América del Norte se comenzaba a estudiar la posibilidad del establecimiento de una zona de libre comercio. Las economías asiáticas habían mostrado una fuerte capacidad de crecimiento y temían que estos acuerdos pudiesen llegar a constituir barreras para el comercio de sus productos. Ante estos hechos, se estimó indispensable aumentar la capacidad de cooperación interregional para promover y mantener el desarrollo económico de la región. En 1989, el Primer Ministro de Australia, Bob Hawke, convocó a una Cumbre en Canberra que estableció el APEC (Asia Pacific Economic Cooperation), como el primer foro oficial de la región. Los primeros doce miembros que concurrieron a Canberra fueron Australia, Nueva Zelandia, los Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea del Sur, Brunei, Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia. En APEC, más que países constituyentes, se habla de "las economías miembro". De allí que en 1991 hayan ingresado la República Popular China, el Taipei chino y Hong Kong. México y Papúa Nueva Guinea ingresaron en 1993. Chile lo hizo en 1994. Más tarde, en 1998, entraron a participar Perú, Rusia y Viet Nam. Participan como "observadores oficiales", ASEAN (Association of Southeast Asian Nations), PECC (Pacific Economic Cooperation Council) y PIF (Pacific Islands Forum).
OBJETIVOS DE LA APEC
Los objetivos de APEC fueron establecidos en Seúl, Corea, en 1991:
- Mantener el crecimiento económico regional y el desarrollo para el bien común de sus pueblos y contribuir al crecimiento y desarrollo de la economía mundial;
- Acentuar las ganancias positivas (regionales e internacionales) derivadas de la creciente interdependencia económica a través del flujo de bienes, servicios, capital y tecnología;
- Desarrollar y fortalecer el sistema de comercio multilateral en el interés de todas las economías del Asia Pacífico y
- Reducir las barreras comerciales en bienes, servicios e inversiones entre los participantes.
APARATO INSTITUCIONAL
Las Cumbres anuales de los Jefes de Estado y de Gobierno de las veintiuna Economías que participan en APEC (llamadas Cumbres de Líderes) son, desde 1993 (Cumbre de Seattle) el elemento más importante. Estas reuniones se celebran anualmente en el territorio de la economía miembro que ha asumido la presidencia del año. A Chile le correspondió actuar como anfitrión de la Cumbre y de las otras reuniones de APEC del año recién pasado. Estas Cumbres permiten un diálogo flexible e informal entre los Líderes, además de las reuniones bilaterales, que son muy provechosas. Luego vienen las reuniones de los Ministros de diversas áreas de una cada día más compleja red de intereses.
De gran importancia es la labor que desarrollan las SOM (Senior Officials Meetings), o sea, las Reuniones de Altos Funcionarios. En estas reuniones, cuatro o cinco al año, se conduce en realidad el proceso de APEC, conforme a las instrucciones que emanan de las Cumbres de Líderes y de las reuniones de Ministros. Las SOM han dado también su nombre a los propios Altos Representantes que participan en estas reuniones. Los SOM son representantes de las economías con nivel de Embajador y les corresponde coordinar la participación de su país en todas las actividades del APEC. El SOM de Chile es el Director de Asuntos Económicos Multilaterales, Ricardo Lagos Weber. Cuando a una economía miembro le corresponde la presidencia de APEC, el SOM de esa economía pasa a ser el "SOM Chair" y se designa a otro SOM del país para ocupar la silla que le corresponde a la economía. La labor de coordinación y representación de Chile en APEC se encuentra radicada en el Departamento APEC de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales. Este Departamento está a cargo de Germán King y tiene un complemento de cuatro profesionales. En determinadas materias recibe el apoyo técnico de otros Departamentos de esta Dirección General.
APEC tiene desde 1993 una Secretaría Permanente, con sede en Singapur, con un número de profesionales bastante reducido (poco más de veinte) que es provisto por las economías miembro en "secondment", o sea, son funcionarios de las Cancillerías o Ministerios de Economía que son enviados a la Secretaría en comisión de servicios (o sea, en "préstamo") por un período de más o menos tres años. Se cuenta también con un número similar de funcionarios administrativos que son contratados localmente. Son dirigidos por un Director Ejecutivo y un Director Ejecutivo Alterno, que pertenecen a la economía miembro que será anfitriona en la Cumbre del año y a la del año siguiente, respectivamente. Chile ha designo al Embajador Mario Artaza Rouxel para que desempeñe este último cargo en 2003, asumiendo el de Director Ejecutivo en el año 2004.
Las principales tareas de la Secretaría Permanente son la de foco de intercambio de información y la de proveer con la documentación necesaria para los distintos foros de APEC, dando el apoyo requerido a la economía anfitriona de las reuniones anuales de distinto nivel. Existió inicialmente el llamado "Grupo de Personas Eminentes", (EPG, en sus siglas en inglés), formado por académicos y empresarios, que asesoró con valiosas ideas y sugerencias de posibles políticas a adoptar, pero que finalmente dejó de existir. El ABAC (APEC Business Advisory Council), o Foro Consultivo Empresarial del APEC, está formado por tres empresarios relevantes de cada economía. Por parte de Chile participan los señores Andrónico Luksic, Hernán Somerville y Juan Villarzú. El ABAC es una demostración del interés de los líderes de APEC por crear una cooperación efectiva del mundo empresarial con el proceso interregional y, en cierta medida, ha venido a reemplazar al EPG.
Desde 1992 se ha multiplicado la red de mecanismos de cooperación interregional, a través de diversos Centros de Estudios del Pacífico, que buscan definir las diversas formas que puede adoptar esa cooperación y las posibles reglas aplicables. En Chile, la Fundación Chilena del Pacífico, que es presidida por el señor Hernán Somerville y cuyo Secretario Ejecutivo es el señor Manfred Wilhelmy, forma parte de la red llamada APEC Study Center Consortium, que apoya académicamente las metas del APEC, como asimismo integra el APEC International Assessment Network (APIAN) que evalúa periódicamente a APEC.
También debe mencionarse el Pacific Basin Economic Council, o PBEC, consorcio privado, representado en Chile por la Universidad Gabriela Mistral, que prepara informes, papers o estudios sobre temas amplios de interés regional, y el Pacific Economic Cooperation Council, o PECC, que son anteriores en su creación al APEC y no son parte de su estructura. El PECC es una entidad regional de cooperación, donde participan representantes de los sectores académico, empresarial y gubernamental, que sirve como foro de discusión en áreas de desarrollo y crecimiento económico regional. Actúa como observador de algunas reuniones del APEC y en ocasiones sirve como organismo de consulta.
CARACTERÍSTICAS DE SU ESTRUCTURA
APEC es básicamente un foro consultivo intergubernamental y no se le podría calificar de organismo internacional, pues no existe una Carta constitutiva o Tratado Internacional que la haya creado. Es, por lo tanto, un modelo de cooperación internacional sui generis, distinto a los cánones tradicionales que imperan en las organizaciones internacionales. La flexibilidad y la informalidad son dos de las características fundamentales de APEC. Sus decisiones, adoptadas por consenso, van generando un nivel grande de compromiso, o de establecimiento de normas, que generalmente es respetado.
En este sentido, se ha señalado que el GATT tampoco fue una organización internacional propiamente tal, hasta que fue integrado en la OMC y que, sin embargo, cumplió con importantes tareas por más de cincuenta años. APEC también ha sido definido como un mecanismo intergubernamental dirigido a fortalecer la liberalización comercial, las inversiones de la región Asia Pacífico y orientado al establecimiento de una comunidad de las economías de la región.
HITOS MAS IMPORTANTES DE APEC
Las primeras reuniones de Canberra (1989) y Singapur (1990), fueron de naturaleza exploratoria, con discusiones importantes sobre la membresía y marcadas por la preocupación regional con respecto a los pocos avances que mostraba la Ronda Uruguay del GATT. En Singapur se acordó que APEC "Sería un foro informal de consultas", sin una estructura definida y centrado en la realización de proyectos de interés común, identificándose desde ya siete:
En Seúl (1991) aparte de la inclusión de China, Taipei chino y Hong Kong, se procuró articular una carta de derrotero para el futuro de APEC, pero sin grandes avances y se anunció la voluntad de APEC de mantener un diálogo abierto y de consenso en materia de liberalización comercial, teniendo en cuenta los intereses de las economías menos desarrolladas. En esta reunión se adoptó el concepto de "regionalismo abierto", acuñado en el PECC, que implica que los acuerdos de liberalización económica no pueden ser discriminatorios con respecto al acceso de terceros. En Bangkok (1992) se acordó establecer un pequeño Secretariado en Singapur y se aprobó un reducido presupuesto para el Foro, fijándose las respectivas cuotas y se decidió establecer el citado Grupo de Personas Eminentes que, en los años siguientes, como se ha dicho, aportó valiosas propuestas para orientar los futuros trabajos de APEC.
En Seattle, Blake Island, (1993), ya a nivel de Cumbre de Líderes (pero denominadas "Reuniones Informales de Líderes Económicos de APEC") se aprobó la Declaración sobre Una Visión Económica, que concebía a la comunidad de las economías del Asia Pacífico como destinada a lograr el libre comercio de la región y a promover la liberalización global internacional, con un desarrollo económico dinámico, con reducción de las barreras de comercio e inversión, mayores ingresos, mejor desplazamiento de los bienes y personas, mejor educación y desarrollo sustentable. No se determinó un cronograma específico para los objetivos en materia comercial.
En Bogor, Indonesia (1994) se materializó el ingreso de Chile. En esta Cumbre se aprobó la Declaración de Bogor sobre Propósitos Comunes. Allí se acordó establecer un esquema de comercio e inversiones, libre y abierto, en el año 2010 para las economías industrializadas y en el año 2020 para las economías en desarrollo. La siguiente cita Cumbre, en Osaka (1995) produjo la llamada "Agenda de Acción", que implicó la introducción de materias de gran complejidad y que eran muy controvertidas, lo que señalaba que APEC entraba de lleno a concretar los objetivos teóricos que se había planteado. La Agenda se refirió específicamente a la liberalización y facilitación comercial, con un proceso de acciones individuales dentro del foro APEC, colectivas y multilaterales; y a la cooperación. En materia de liberalización y facilitación se creó el concepto de "acciones concertadas unilateralmente" (CUA), o sea, cada economía miembro sometería su propio programa y lo implementaría de manera unilateral. Se acordó que, en la siguiente reunión de Manila (1996), cada economía miembro sometería su Plan de Acción Individual (IAP) de liberalización y facilitación. Estos IAPs contemplarían el detalle de las acciones a emprender para cumplir con la meta de los años 2010 y 2020. También se resolvió elaborar Planes de Acción Colectivos (CAPs). De gran importancia es el reconocimiento en la Agenda de Acción que " las economías de APEC perseguirán la cooperación económica y técnica para alcanzar el desarrollo sustentable y equitativo en la región del Asia Pacífico, al reducir las disparidades entre las economías de APEC a la vez que promover el bienestar económico y social de nuestros pueblos". Así, junto a la liberalización económica surge este nuevo pilar de APEC, el de la cooperación económica y técnica, o ECOTECH.
En 1996, en Manila (Subic Bay), los Líderes aprobaron la declaración "From Vision to Action" y el llamado Plan de Acción de Manila (MAPA) para lanzar la fase de implementación de los IAPs y de las acciones colectivas acordadas en Bogor y conforme a la Agenda de Acción definida en Osaka. En concreto, el MAPA contiene los planes de acción individuales (IAPs) de cada economía y de acciones colectivas en quince áreas de facilitación y liberalización comercial y de inversiones (TILF). Enfatiza también que el proceso de APEC debe concentrarse en seis áreas principales: mayor acceso al mercado de bienes a través de reducción de aranceles y medidas no arancelarias, aumentar el acceso a mercados de servicios; proveer un régimen de inversión abierto; reducir el costo de hacer negocios; crear un sector de infraestructura abierto y eficiente y fortalecer la cooperación económica y técnica.
Con respecto a esta última, o ECOTECH, en Manila se adoptó una Declaración Marco que establece las siguientes seis prioridades:
- desarrollo de capital humano;
- promoción de más seguros y eficientes mercados de capitales;
- el fortalecimiento de la infraestructura económica;
- desarrollo de tecnologías para el futuro;
- promoción de desarrollo sustentable y fortalecimiento de la pequeña y mediana empresa.
En la Cumbre de Vancouver (1997) los anfitriones canadienses eligieron el tema "Connecting the APEC Community", analizándose la llamada liberalización sectorial anticipada, el proceso de admisión de nuevos miembros, la inestabilidad financiera en Asia, la contribución del APEC al proceso de negociación multilateral en la OMC y un Marco de Acción de la Asociación Público- Empresarial para el Desarrollo de la Infraestructura.
La primera de estas cuestiones fue muy discutida ya que implicaba que se alteraba uno de los principios básicos que regía en APEC, el que la liberalización unilateral y concertada que se aplica entre sus miembros se efectuaría sobre una base de cobertura integral de todo el universo de bienes y servicios. Chile, por lo tanto, hizo reserva en esta materia, adelantando que no participaría en su implementación. En Kuala Lumpur (1998) se pudo verificar las dificultades que encontraba el proceso de liberalización sectorial, tema que empantanó las discusiones e hizo dudar de la capacidad de APEC como foro para avanzar en la liberalización económica. Hubo, eso sí, algunos avances en materia de ECOTECH.
En Auckland, Nueva Zelandia (1999), los anfitriones propusieron como agenda:
a) La expansión de las oportunidades de negocios a través de un programa integral de nuevas negociaciones multilaterales; el mejoramiento y cumplimiento de los IAPs; un mayor énfasis en los Planes de Acción Colectivos (CAPs); la facilitación del comercio y la creación de un sistema de seguridad alimenticia en APEC;
b) El fortalecimiento de los mercados, mejorando los mercados financieros y poniendo acento en reformas de competencia y de regulación e incrementando el apoyo a APEC por medio de una serie de iniciativas que evidencien los progresos efectuados por el foro de liberalización comercial y en otras áreas (incorporación de los temas de la mujer y el impacto social de la crisis). Resumiendo estos temas se adoptó la Declaración sobre "The Challenge of Auckland".
En esta reunión, APEC recuperó su rol catalizador en el tema de negociaciones comerciales dentro de la OMC. Se dio un sustantivo respaldo al lanzamiento de la llamada "Cumbre del Milenio", apoyándose la abolición de los subsidios a la exportación agrícola. En esta Cumbre se aceptó que Chile fuera anfitrión de APEC en el año 2004.
En Bandar Seri Bagawan (Brunei, 2000), los líderes aprobaron la Declaración "Delivering to the Community", confirmando el apoyo a los compromisos asumidos en Bogor y la Agenda de Acción de Osaka. Colocaron gran énfasis en el acceso de los ciudadanos a las nuevas tecnologías de la información y comunicaciones para estimular la productividad, el crecimiento y la extensión de servicios y reiteraron la necesidad del lanzamiento de una nueva Ronda de Negociaciones de la OMC.
En Shangai (en octubre de 2001) los Líderes tomaron nota con gran preocupación de la situación recesiva de la economía mundial y por el impacto negativo en los mercados de los atentados terroristas del 11 de septiembre. Reafirmaron el compromiso para trabajar unidos para obtener una nueva Ronda de Negociaciones de la OMC en Doha y acentuaron la necesidad de compartir los beneficios de la globalización y de la nueva economía. Asimismo acordaron definir mejor los hitos para alcanzar las metas de Bogor mediante un análisis de los progresos logrados en el año 2005, fortalecer los IAPs y ECOTECH. Shangai también dio gran importancia a lo que se denominó "pathfinder initiatives" (iniciativas que abren caminos), basadas en aquellas en que un grupo de economías miembro inician o implementan arreglos cooperativos, consistentes con la Declaración de Bogor, en línea con los principios de APEC de voluntarismo, comprehensividad, adopción de decisiones por consenso, flexibilidad, transparencia, regionalismo abierto y calendarios diferenciados para economías desarrolladas y en desarrollo, sin necesidad a que exista un consenso. Las economías disidentes o que no estén preparadas pueden unirse a estas iniciativas cuando lo deseen.
En esta Cumbre, por primera vez, los Líderes formularon una declaración de índole política, al condenar, de la manera más definida, los ataques terroristas contra los Estados Unidos y acordaron medidas de cooperación para combatir el terrorismo en varias áreas bien definidas. Esta declaración tiene gran trascendencia y abre un nuevo campo de preocupación dentro de la comunidad de APEC.
FUNCIONES DE LA APEC
Las tres funciones básicas de APEC son:
- Liberalización del comercio y de la inversión ;
- Facilitación del comercio y de la inversión y
- Cooperación económica y técnica.
Estas tres funciones han sido llamadas "Los Tres Pilares de APEC". En Beijing se utilizó una nueva analogía, que ha ido cobrando popularidad, que es la de representar a APEC como una bicicleta, en la que la rueda delantera es la liberalización y facilitación del comercio (TILF), mientras la rueda trasera es la cooperación económica y técnica (ECOTECH). En el área de la liberalización y facilitación del comercio, el proceso APEC adoptó un mecanismo llamado de "liberalización unilateral concertada" basada en la certeza que la liberalización es beneficiosa para los que la practican. En TILF los Individual Action Plans (IAPs) son de la mayor importancia. En APEC se utiliza un sistema de revisión por los pares (Peer Review Process) para avanzar en esta área. Las economías anualmente entregan sus Individual Action Plans. Los IAPs especifican como la economía miembro se propone liberalizar su comercio e inversiones y como espera comprometerse con otras economías en estas materias.
La evaluación por los pares permite a las demás economías formular consultas o expresar dudas sobre el camino de liberalización escogido. Los Ministros de APEC acordaron a fines de 2001 fortalecer el proceso de revisión por los pares aplicado a los IAPs para incrementar su objetividad y su transparencia. Ahora se designa un equipo de revisión formal y un experto que lleva a cabo una investigación y análisis en profundidad, entregando un informe escrito. Inicialmente pocas economías sometieron sus IAPs al ejercicio de comparación. Chile fue uno de los primeros y desde Kuala Lumpur son ya numerosas las economías que han cumplido, lo que ha destacado el rol que juegan los IAPs. Últimamente, Japón y México se sometieron a los nuevos procedimientos adoptados en el año 2001.
El compromiso asumido por Chile comprende una rebaja unilateral de aranceles a 0% en el año 2010, en condiciones recíprocas y equilibradas para la mayor parte de los productos, la descripción detallada y transparente de las restricciones que enfrentan temas como servicios e inversiones y la descripción de las medidas no arancelarias existentes en el país, en la perspectiva de su eliminación progresiva.
El aporte del sector privado ha sido muy valioso en el mejoramiento de los IAPs. En efecto, el Consejo Asesor Empresarial (ABAC) ha formulado valiosas sugerencias en este sentido. Asimismo, PECC ha efectuado regularmente una evaluación de tales IAPs. Los Planes de Acción Colectivos (CAPs) han ido cobrando importancia creciente. Su objetivo es facilitar el comercio, lo que implica adoptar medidas comerciales orientadas a rebajar los costos del comercio (por ejemplo, disminuyendo las trabas burocráticas, las exigencias de "papeleo", la falta de armonización de los sistemas aduaneros, etc.) Estas medidas de los CAPs deben resolverse de manera conjunta por todos los miembros y comprenden las siguientes áreas: aranceles, medidas no arancelarias, telecomunicaciones, transportes, energía, turismo, inversiones, estándares, y conformidad, procedimientos de aduana, derechos de propiedad intelectual, políticas de competencia, compras gubernamentales, desregulación, normas de origen, solución de controversias, movilidad de hombres de negocios, implementación de los resultados de la Ronda Uruguay y recolección y análisis de informaciones.
Con respecto a ECOTECH, por varios años, los temas de liberalización fueron tan preponderantes, que los de cooperación económica y técnica quedaron en un segundo plano. Ya en Canberra, en 1989, se había identificado varias áreas de cooperación: revisión de las estadísticas de comercio e inversión; promoción comercial; expansión de la transferencia tecnológica y las inversiones; el desarrollo de los recursos humanos; la cooperación energética regional; la conservación de los recursos marinos y las telecomunicaciones. En los años siguientes, los SOM agregaron nuevas áreas: pesquerías, transporte y turismo, pequeñas y medianas empresas, infraestructura económica y tecnología agrícola. Desde 1993, el progreso del trabajo efectuado es evaluado por los SOM, los Ministros y los Líderes. En Osaka (1995) se estableció que "las economías de APEC perseguirán la cooperación económica y técnica para alcanzar el desarrollo sustentable y equitativo en la región del Asia Pacífico, al reducir las disparidades entre las economías de APEC a la vez que promover el bienestar económico y social de nuestros pueblos". Se acordó estimular las actividades de ECOTECH por medio de investigaciones, intercambio de datos e informaciones, programas de entrenamiento, análisis, demostraciones técnicas, intercambio de expertos, seminarios y el establecimiento de redes de investigación y negocios. El tema continuó refinándose en Manila y Vancouver. En esta última Cumbre se estableció un Subcomité de SOMs sobre ECOTECH, el llamado ESC. Más tarde, en Kuala Lumpur se estableció un Programa de Acción para el Desarrollo de la Capacitación en APEC.
PAISES MIEMBROS DE LA APEC
Actualmente los miembros de APEC son: Australia, Brunei Darussalam, Canadá, República de Corea, Chile, República Popular de China, Estados Unidos, República de Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Papua Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Tailandia, Taipei Chino (Taiwán exluido en la última reunión en Shanghai en el 2001) y Vietnam.
APEC 2004
APEC 2004 ha representado el mayor desafío para Chile en su historia como actor internacional.
Y formalmente, este desafío comenzará luego de la Cumbre de Líderes Económicos, cuando Tailandia culmine su actual período y traspase la responsabilidad y el honor de conducir el proceso APEC a Chile. Luego, en noviembre del presente año, nuestro país entregará la conducción del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico a Corea del sur para el año 2005.
Entre el 20 y 21 de octubre del año 2004, tubo lugar la XI reunión de Líderes Económicos en Bangkok, Tailandia, momento en que Chile, a una década de haberse incorporado al Foro, comenzó su liderazgo de APEC. Respecto a esto el Director de Asuntos Económicos Multilaterales de Cancillería, y Alto Representante de Chile en APEC (SOM), Ricardo A. Lagos W., señalo "el impacto de esta responsabilidad, que implicará tener a los 21 jefes de las economías que integran esta organización aterrizando en nuestro país, y colocándolo en la agenda mediática de más de la mitad de los televisores de la humanidad –APEC reúne al 60% de la población humana, 2.5 billones- es, sin duda, una oportunidad para el posicionamiento de Chile en Asia Pacífico".
Este protagonismo nacional tubo también su expresión en el sector privado, pues Hernán Somerville, hoy uno de los representantes chilenos en el Consejo Consultivo Empresarial de APEC, ABAC, pasará a presidir esta instancia de altísimo nivel empresarial, punto de encuentro de los principales empresarios de la región más dinámica en términos de expansión del producto, así como cada vez más resistente a los shocks externos.
Agenda APEC 2004
Consensuada con cada una de las 20 economías APEC y, a la vez, propia y única, manifestando los intereses de nuestro país. Así fue la agenda que Chile desarrolló durante su presidencia del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífica, el año 2004.
La cual por respeto a la economía anfitriona de la Cumbre anterior, Chile no dio a conocer su Agenda Temática hasta que concluyó la gestión de Tailandia. Sin embargo, hay materias que han sido desarrolladas a nivel público durante el año pasado, y que enlazan tanto con la agenda permanente de trabajo APEC como el plan propio de Chile.
Este ha sido socializado con cada una de las economías miembro de este Foro, buscando de esta forma definir una estrategia que conjugue tanto los objetivos de APEC, como de sus integrantes y de Chile. De esta forma, en la agenda permanente están las llamadas Metas de Bogor, las cuales fueron definidas en 1994. Estas metas plantean el libre flujo de bienes, servicios e inversiones entre las economías APEC, para lo cual distinguen dos momentos, según el grado de desarrollo de la economía. Para el 2010 se comprometieron las más desarrolladas –EE.UU., Japón, Australia, Canadá, Singapur- y, para el 2020, las menos desarrolladas. En 1995, un año después de incorporarse al Foro, Chile adhiere a la primera fecha, confirmando su opción de apertura comercial a nivel regional.
En pro del alcance de estos objetivos, las 21 economías que integran este Foro han definido tres pilares: la liberalización y facilitación del comercio, la liberalización y facilitación de las inversiones, y la cooperación económica y técnica.
Luego de los atentados en EEUU de 2001, el tema de la seguridad traspasó las agendas de la mayoría de las instancias multilaterales y regionales. APEC no fue ajeno a este movimiento y los líderes plasmaron su inquietud en la Declaración de Shangai el 2001, la cual encontró expresión práctica en la adopción de la Secure Trade in the APEC Region, Star, en la Cumbre en México.
Tal como ya se ha señalado anteriormente, el desarrollo de un comercio seguro es indispensable para el alcance de mayores grados de prosperidad y bienestar en la región. Pero Chile no quiere que este comercio seguro se traduzca en mayores costos que, en la práctica, constituyan obstáculos comerciales no arancelarios.
Nuestro país también promueve en APEC el diálogo abierto y transparente sobre Tratados de Libre Comercio. El hecho de tener TLC con varias economías APEC (Canadá, México, Estados Unidos y Corea del Sur; y
negociaciones con Nueva Zelanda y Singapur, además del Acuerdo de Complementación Económica, ACE, con Perú) nos ha brindado una excelente carta de presentación en APEC para hablar de este tema.
El año 2004 deberá ser también un año marcado por la conclusión aún factible de las negociaciones multilaterales de la OMC. Es imposible evitar pensar que los líderes de la región responsable de casi la mitad del PGB mundial no vayan a discutir el curso de la Ronda del Desarrollo.
Consciente de construir un desarrollo equitativo, que incluya y no excluya, Chile también ha hecho presente su interés por fortalecer el uso del inglés como herramienta de trabajo.
Esa es una de las llaves fundamentales para abrir el mundo del comercio global a las pequeñas y medianas empresas, las cuales en Asia Pacífico equivalen al 80% de las empresas. La implementación de esta inquietud, sobre la base de los pilares de cooperación técnica y facilitación comercial de APEC, es otro de los mensajes ya socializados de la agenda de nuestro país para su año a la cabeza del Foro de Cooperación de Asia Pacífico.
ANALISIS EXHAUSTIVO
A continuación se realizará un análisis de 3 países miembros de APEC, a los cuales se estudiaron sus economías, importaciones, exportaciones, etc.
Entre estos 3 países se encuentra uno de los más importantes como lo es Estados Unidos, México y nuestro país.

MEXICO
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Nietzsche un precursor del nazismo?
Por :Ronald Ramírez Olano
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El sueño de Nietzsche consiste en reinstaurar la visión de un período histórico, en parte real, en parte imaginario, en que lo bueno era similar a lo fuerte, a lo violento, a lo aristocrático y en que lo malo resultaba equivalente de lo débil, lo bajo, lo plebeyo. Se trata de implantar socialmente el dominio de una elite que domine sin el freno de la culpa, negando la existencia de la verdad y ejerciendo la crueldad sobre los inferiores.
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El
Anticristo (1889) constituye uno de los panfletos anticristianos más vitriólicos de la historia universal y seguramente también es uno de los más conocidos. En el mismo se califica al cristianismo de "más dañoso que cualquier vicio" (2). Se le atribuye haber "desencadenado una
guerra a muerte contra ese tipo
superior de hombre" (5). Se le acusa de ostentar "uno de los conceptos de Dios más corruptos a que se ha llegado en la tierra" (18). Se le moteja de "mezcla de sublimidad, enfermedad e infantilismo" (31).
Se afirma que ser cristiano es "indecente" (38, 50), que para ser filólogo o médico hay que ser "anticristiano" (47) y que, en realidad, para ser cristiano "hay que estar lo bastante enfermo" (51). Se le convierte en objeto de desprecio al igual que a los socialistas y anarquistas (57) (un hecho pasado por alto por los empeñados en hallar en Nietzsche a un precursor de la izquierda). Finalmente, tras retratarlo como "vampiro del imperium romanum" (58) y como "la única gran maldición" (62), el filósofo añade una Ley contra el cristianismo.
En apariencia, Nietzsche ha desplazado su foco de interés de la cuestión que podríamos denominar "moral de los seres superiores versus moral judía" o, según sus propias palabras, "Roma contra Judea", hacia otra totalmente diferente, la de "filosofía versus cristianismo". En realidad, el pensamiento de Nietzsche no ha experimentado ninguna variación sino que, en todo caso, ha llegado a "la conclusión más coherente, la conclusión necesaria, de todo su camino mental". Precisamente por ello, los temas que ya vimos en La genealogía de la moral• siguen presentes aunque, en esta ocasión, el fuego se dirija de manera más concentrada sobre el cristianismo.
Para empezar, el filósofo sigue manteniendo una dicotomía, que ahora es incluso racial, entre la moral de los judíos, pueblo nefasto, y la aristocrática. Las afirmaciones ligadas a los primeros no pueden resultar más obvias aunque vienen, de hecho, a repetir lo que ya vimos en la obra anteriormente analizada:
"Los judíos son el pueblo más notable de la historia universal, porque, ante la alternativa de ser o no ser, han optado, con una consciencia totalmente inquietante, ser a cualquier coste. Ese coste ha sido la falsificación radical de toda naturaleza, de toda naturalidad, de toda realidad, lo mismo en el mundo interior que en el exterior. Los judíos han vuelto del revés de manera sucesiva, y de forma incurable, la religión, el culto, la moral, la historia, la psicología, convirtiendo esas cosas en la contradicción en relación con sus valores naturales.
Volvemos a encontrarnos otra vez con ese fenómeno, y en proporciones mucho mayores, aunque sólo como copia: si la comparamos con el "pueblo de los santos", la iglesia cristiana carece de cualquier posibilidad de ser original. Los judíos son, precisamente por eso, el pueblo más fatídico de la historia universal: en su efecto posterior han falseado hasta tal punto la humanidad que hoy hasta el cristiano puede albergar sentimientos antijudíos sin percatarse de que es la última consecuencia judía. En mi Genealogía de la moral he expuesto por primera vez, de forma psicológica, el concepto antitético de una moral aristocrática y de una moral de ressentiment, surgida esta última del no a la primera: y eso es lisa y llanamente la moral judeo-cristiana" (24).
Como puede verse, Nietzsche no ha abandonado el sendero trazado en la Genealogía. Simplemente regresa a él de manera consciente, profundiza en el mismo y en esa profundización entra en un terreno hasta ahora apenas esbozado, el del argumento racial. Frente a la amenaza judía, judeo-cristiana en realidad, deberían alzarse las razas nórdicas:
"No hace justicia ciertamente a las dotes religiosas, por no decir al gusto, de las fuertes razas de la Europa nórdica el que no hayan rechazado al Dios cristiano hasta la fecha. Tendrían que acabar con semejante engendro de la décadence, enfermizo y decrépito. Sin embargo, como no han acabado con él, pesa sobre ellas una maldición". (19).
Dado que "el cristiano es sólo un judío de confesión más libre" (44), la proscripción del cristianismo es indispensable. De hecho, cuanto más cercano es el cristianismo a sus raíces más repugnante le resulta. Por eso, el protestantismo, su rama "más irrefutable", le resulta más aborrecible que el catolicismo (61) y, sobre todo, resultan especialmente detestables los primeros cristianos:
"¿Qué se sigue de esto? Que uno hace bien en ponerse los guantes cuando lee el Nuevo Testamento. La proximidad de tanta mugre casi obliga a hacerlo. De la misma manera que no elegiríamos como amigos a unos judíos polacos, tampoco elegiríamos a unos primeros cristianos. Ni siquiera es necesario presentar una objeción contra ellos. Ni los unos ni los otros huelen bien" (46). Esta proscripción de judíos y cristianos, esa abolición del monoteísmo (19) significará el regreso de la moral buena, de la moral aristocrática, de la moral de los señores. Naturalmente, una transformación de semejantes características debe tener claras repercusiones socio-políticas. Nietzsche lo sabe e indica inmediatamente cuál sería la forma ideal que adquirirían las mismas.
Su cristalización sería entonces un orden similar a la sociedad de castas de la India, un sistema —inamovible e intraspasable— implantado por los conquistadores arios sobre las razas inferiores en el segundo milenio a. de C.: "Establecer un código al estilo de Manú implica otorgar en lo sucesivo a un pueblo el derecho a llegar a ser maestro, a llegar a ser perfecto, ambicionar el arte supremo de la vida. Para ello hay que hacerlo inconsciente: esa es la meta de toda mentira santa. El orden de castas, que es la ley suprema, dominante, constituye sólo el reconocimiento de un orden natural, de una legalidad natural de primer orden, contra la que nada puede ningún antojo, ninguna idea moderna. En toda sociedad saludable se distinguen, de manera recíprocamente condicionada, tres tipos de distinta gravitación fisiológica. Cada uno de ellos cuenta con una higiene propia, con un área de trabajo propia, con una clase de sentimiento de perfección propia y con una clase de dominio propio. Es la naturaleza, no Manú, la que establece separaciones entre los predominantemente espirituales, los predominantemente fuertes en lo que a músculos y genio se refiere, y los terceros, los que no sobresalen en ninguna de las dos cosas, los mediocres. Estos últimos son la inmensa mayoría y los primeros, lo selecto. La casta superior —yo la denomino los menos— tiene también, por ser la perfecta, los privilegios de los menos: entre los mismos se cuenta el de representar en la tierra la felicidad, la belleza, la bondad. La belleza, lo bello sólo les está permitido a los hombres más espirituales: sólo en ellos la bondad no es debilidad. El orden de castas, la jerarquía, se limita a formular la ley suprema de la vida misma, la separación de los tres tipos es necesaria para la conservación de la sociedad, para la posibilitación de tipos superiores y supremos, —la desigualdad de derechos es la condición primera para que llegue a haber derechos. ¿A quién es a quien yo más odio, entre la moralla de hoy? A la morralla de los socialistas, a los apóstoles de los chandalas, que con su diminuto ser arruinan el instinto, el placer, el sentimiento de satisfacción del obrero. La injusticia no está nunca en los derechos desiguales, sino en exigir derechos iguales. El anarquista y el cristiano son de una misma procedencia".( 57).
El cuadro social descrito por Nietzsche en las líneas precedentes no puede resultar más explícito. La Naturaleza exige un orden natural. Este no es otro que el dominio de los menos (los más fuertes, los más espirituales) sobre la mayoría de los mediocres. El modelo ideal es por ello el del sistema indio de castas que permite la dominación de un número reducido sobre la gran masa, masa a la que es imperativo mentir (con "mentira santa", según la terminología de Nietzsche) y además mantener aislada de cualquier idea que signifique su promoción o su petición de derechos. En ese sentido, los socialistas y los anarquistas son repulsivos porque abogan por los débiles y menesterosos. Con tal acción sólo demuestran que su procedencia es la misma que la de los cristianos. (IV).
El breve repaso que hemos efectuado de las dos obras centrales del filósofo alemán nos permite descubrir algunos elementos de enorme relevancia. El sueño de Nietzsche, expresado en sus justos términos, consiste en reinstaurar la visión de un período histórico, en parte real, en parte imaginario, en que lo bueno era similar a lo fuerte, a lo violento, a lo aristocrático y en que lo malo resultaba equivalente de lo débil, lo bajo, lo plebeyo. Se trata de implantar socialmente el dominio de una elite —que cuenta paralelos, por ejemplo, en la secta islámica de los asesinos— que domine sin el freno de la culpa, negando la existencia de la verdad y ejerciendo la crueldad sobre los inferiores.
Semejante salto en la moral choca con un claro enemigo, el nefasto pueblo judío que ya ha subvertido los valores de la moral señorial, y ha inoculado los suyos propios en el cristianismo transmitiéndolos así a Occidente. Corresponde pues a las razas germánicas sacudirse el monoteísmo y la moral judeo-cristiana, proscribir el cristianismo, hijo espiritual del judaísmo. Tales medidas permitirán implantar una sociedad elitista, basada en la desigualdad y la jerarquía, al estilo del sistema ario de castas existente desde hace milenios en la India. En ella, los más, los mediocres, serán engañados y mantenidos en una ignorancia feliz de la que no debe sacarlos el cristianismo. Para lograr esa finalidad sería una medida de enorme valor la promulgación de una ley contra el cristianismo que lo erradique finalmente de la faz de la tierra aniquilando sus lugares sagrados y convirtiendo en parias (chandalas en el lenguaje de Nietzsche) a sus sacerdotes a los que "se proscribirá, se hará morir de hambre, se arrojará a todo tipo de desierto" (Artículo quinto).
Pese al carácter más discursivo que sistemático de las obras citadas, Nietzsche consiguió trazar en las mismas con sorprendente nitidez las líneas maestras de una nueva sociedad basada en la moral del señor, del super-hombre, un ser sin frenos y legitimado por el poder y la violencia. Asimismo señaló, sin ningún género de dudas, el supuesto mal moral de su tiempo, su origen y sus manifestaciones. Finalmente, apuntó al remedio directo contra el mismo, un remedio escrito con referencias al uso despiadado de la fuerza, a la crueldad placentera descargada sobre el débil, a la manipulación de los "inferiores", a la eliminación de los defensores de otra moral. Que todos estos elementos —moral elitista y anti-cristiana, antisemitismo, sociedad de castas, superioridad de la raza nórdica, etc— se encarnaron trágicamente en el nazismo parece que no admite discusión.
Si alguien llevó hasta sus últimas consecuencias esta cosmo-visión que, por otro lado, compartía, fue, sin duda, Hitler. Sin embargo, este aspecto provoca a su vez una nueva cuestión. ¿Cómo es posible que un autor tan claramente pre-nazi pudiera ser convertido en un símbolo de la izquierda? Las razones son, a nuestro juicio, más evidentes de lo que pueda parecer a primera vista. El fascismo nació del ala izquierda del partido socialista italiano y el nazismo no es sino un apócope de nacional-socialismo. En ambos casos, Mussolini y Hitler nunca se definieron como anti-socialistas sino, más bien, como los verdaderos socialistas y, seguramente, en el futuro habrá que considerar la lucha entre el fascismo y los marxismos no como un enfrentamiento de cosmovisiones incompatibles sino como una manifestación del odio que suele caracterizar a las disputas entre hermanos. De hecho, las obras que hemos visto de Nietzsche cuentan con elementos especialmente gratos al pensamiento de izquierdas. En sus páginas encontramos anticlericalismo, la noción de una elite que gobierna sobre la masa —un concepto medularmente leninista— y la insistencia en la ruptura con los valores morales de raíz cristiana para sustituirlos por otros en los que la violencia cuenta con un papel esencial.
Que hasta ahí los escritores de izquierdas pudieran tomar de Nietzsche no era extraño sino más bien obligado. Esta absorción de elementos, sin embargo, no se limitó a lo señalado. Tomemos, por ejemplo, el caso del antisemitismo. En teoría, el socialismo está desprovisto de sentimientos racistas. Lo cierto, sin embargo, es que el propio Marx fue autor de uno de los panfletos más anti-judíos de la Historia contemporánea y que, so capa de anti-sionismo, ese antisemitismo ha seguido campando por sus respetos en el seno de la izquierda. La misma admiración por Alemania —el país donde, según Marx, debería producirse en primer lugar la revolución proletaria— que tuvo lugar durante las primeras generaciones de marxistas no deja de presentar un paralelo inquietante. Finalmente, Nietzsche compartía una visión de la intelectualidad nacida con la Ilustración del siglo XVIII, continuada con la Revolución francesa y consagrada en la izquierda del siglo XX. Aunque esa visión elitista pueda apelar ocasionalmente al pueblo no oculta apenas que éste es una masa amorfa a la que hay que guiar y que si no se deja conducir sólo se debe a su alineación, su ignorancia y su opresión por poderes perversos. En otras palabras, el pueblo es pueblo si sigue los cantos de sirena de las izquierdas y si no deja de ser pueblo para convertirse en reacción. No resulta extraño que Nietzsche, como los nazis o los intelectuales de izquierdas, aborrecieran tanto al clero. Al fin y a la postre, ansiaban sustituirles en la detentación del poder espiritual sobre las masas.
Concluyendo, por lo tanto, debemos señalar que, ciertamente, Nietzsche fue un precursor ideológico del nacional-socialismo alemán pero, precisamente por ello, ha podido ser reivindicado por la izquierda. Los puntos de contacto entre ambas ideologías, como ya supo señalar Hayek en Camino de servidumbre, son numerosos y no precisamente como fruto de la casualidad.
servido por akira
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